RECORDANDO A

JOYCE MORGAN

El pasado 5 de mayo hizo un año que Joyce abandonó su cuerpo físico para continuar su andadura en el Mundo Espiritual.

Somos muchos las personas que desde entonces sentimos su presencia, su amor y su guía.

En este nuevo apartado queremos rendirle homenaje recordando lo que Joyce significó para cada uno de nosotros.

Aquí encontrarás los testimonios de aquellas personas que conocieron a Joyce y desean hacer público su testimonio.

Muchas gracias a todos por vuestras palabras y colaboración.

NOMBRE

TESTIMONIOS

Blanca

Hola Sergio:

Me llamo Blanca, soy de Madrid y tengo 45 años. Siempre trabajé en compañías aéreas, para ganarme la vida, pero mi vocación siempre fue cuidar de los animales que abandonaban en las grandes ciudades, a lo que he dedicado el tiempo libre desde hace mas de 20 años, trabajando para albergues públicos de Madrid, o donde esté viviendo. Conocí a Joyce y a su marido, cuando todavía los dos trabajaban juntos. Sé que ella  pintaba y daba mensajes, y él no recuerdo bien que hacía. Luego él murió y yo cada año, iba en Madrid a verla a ella ( y a Marilyn Rossner) y a charlar con ella a todos los congresos o librerías donde ella hiciese sus retratos. El día 17-10-98, sentí una fuerte necesidad de verla, y me acerque a una librería de Las rozas que se llamaba pirámide interior, creo (Blanca, se llamaba El Velo de Isis). Estaba con una intérprete española, y cuando me vio, me hizo sentarme, me pidió algún objeto mío personal y no me miro a mí, sino por encima de mi hombro. Rápidamente cogió en su mano un lápiz y sin mirarme comenzó a hablar y a pintar. No le pedí nada, no le dije nada sino que la deje hablar. Mi última perra dogo se había muerto de moquillo y  además yo tenía varios problemas de trabajo, y un problema personal que hizo que luego me separase. Estaba un poco desesperada. Recién llegada de  Italia, de un viaje a la Porciúncula, de visitar la tumba de San Francisco de Asís, en Asisi. Ella me dijo que alguien a quien yo no conocía, estaba triste. No sé si era hombre o mujer. Dibujaba todo el tiempo y seguía mirando extrañada por encima de mi hombro derecho. Me dijo que tenía mucha protección, como luego he podido comprobar, tras varios accidentes de tráfico graves de los que he salido inexplicablemente ilesa, pero ¿sabes? Es que aún no he cumplido el propósito por el que he venido a la tierra… Un poco más tarde, antes de terminar el retrato me dijo que hiciera lo que había venido a hacer aquí, y no sólo no quiso que le pagase nada por el retrato sino que además- ¡¡¡¡FUE ELLA LA QUE ME DIO DINERO PARA QUE SIGUIERA CON EL TRABAJO QUE ESTABA HACIENDO!!!!!. –La intérprete que tenía al lado me dijo que lo cogiera porque Joyce decía que me haría falta más adelante. Es cierto, unas semanas más adelante tuve que hacerme cargo de una perra con todos sus bebés cachorros a los que nadie quería y me llevé a mi casa, 7 perros, una vez más. Joyce me repetía que alguien, que me quería mucho, estaba triste..pero que estaba y que estaría conmigo siempre porque era mi guía. Tengo el retrato en casa, en grande enmarcado, pero lo copié pequeño como una foto que siempre llevo en mi cartera, en mi cabecera.. Cuando me lo dio, no vi a nadie conocido, aunque esperaba que fuese alguien a quien reconociera, algún antepasado, mi abuela fallecida…no sé…....excepto que es una FOTO DE  un FRANCISCANO, COMO SAN FRANCISCO DE ASÍS, al que yo siempre encomiendo toda mi tarea…Te lo puedo mandar a algún sitio por correo en tamaño natural –tamaño folio-  Esta firmado por ella misma y tú, como discípulo suyo, reconocerás rápidamente su letra y el estilo de sus retratos..

No sabía que había muerto en el 2001. en el mes de mayo que es el mes en que yo nací…pero quisiera colaborar con mi historia y aportando el retrato. Ahora vivo en Palma de Mallorca, aún no sé porqué… vine a vivir aquí hace ya un año. Siempre vivo tranquila y confiada, en la fe de que mi guía me alienta, me acompaña, me protege, como ella me dijo. Cuando lo vio, lo dibujó nerviosa, emocionada, con los ojos muy abiertos..sólo decía que yo era muy guapa, imagino que  sería por dentro..y que ése alguien estaba triste. Siempre he creído en la serendipia, y por tanto no creo en la casualidad sino en el sincronismo. Hace muchos años que soy discípula de Jorge Carvajal (Bioenergética) de Elizabeth Kuhbler Ross y su filosofía de la vida y de la muerte y que admiraba a psíquicas como Joyce Morgan.  Hoy navegaba por internet cuando de repente, ha saltado vuestra pagina en una búsqueda que yo no había hecho. Hace tiempo que ya no me pregunto nada, ni sé porque suceden las cosas, pero sé leer las señales en el camino. Sigo pensando, como le dije a Joyce, que estamos en la tierra porque cada uno tenemos un propósito vital y el mío sigue siendo los animales abandonados y adiestrados, como doble vía para ayudar a los humanos ( la pet theraphy, los niños autistas, los perros para sordos, los antidrogas, los de rescate en terremotos.) En Madrid y en Barcelona aun se hace algo al respecto, pero aquí en Palma, no hay nada de nada…todo esta por hacer. No puedo mandarte la foto por internet porque tengo estropeado mi scanner..lo siento..pero si me das una dirección, lo mandare sin dudar.

Un saludo

 

Alonso Denis (Ronda, Málaga)
Lo que más me llamaba la atención de Joyce eran sus ojos. Siempre estaban implicados. No importa cual fuera el tema de conversación que se hablara.
Su perspectiva del cielo como norma, acompañaba a su mirada. Dos gotas azules llenas del OCÉANO hablaban.
A veces, mi andamiaje biográfico se tambaleaba y rechazaba el mensaje de AMOR que me transmitía.
En otras ocasiones acogía con esperanza la VERDAD y esencia de sus enseñanzas. Ahora que ya te has mudado de plano, Joyce, te veo con tus lápices de gala dibujando trazos de luz a recién y antiguos rostros y compartiendo con ellos los colores de tu nuevo destino. Un beso y ¡hasta siempre Joyce!.

 

Ana Segura (Ronda, Málaga)
Veía en Joyce a una niña pequeña. Su peculiar forma de vestir, me hacía trasladarme a Inglaterra, aunque ella fuera de Gales, y su manera de sonreír y su dulzura me llenaban de regocijo.
Contactaba con zonas mías luminosas. Me reconocía en ella y me comunicaba con ella desde mi mundo, también infantil. ¡ Era una gozada !.
Iluminaba la casa y era fácil percibir su aura, llena de colores y matices. Era tozuda y tenía un carácter fuerte. A veces se mostraba impaciente cuando le servía de traductora porque temía perder el ritmo rápido de la comunicación con la persona a la que hacía el retrato, pero luego, rápidamente, volvía a mostrarse amorosa y solícita. Abría sus brazos a los afligidos y los abrazaba con todo el amor que albergaba en su corazón.
Había complicidad en la relación. Podía reírme con ella y gastarle bromas, como suelo hacer con las personas a las que quiero. También podía reírme de ella, siempre con mucho cariño y ella lo percibía. A veces se sonrojaba. Me gustaba sacarle su parte vulnerable y tímida.
Era encantadora, valiente, frágil y fuerte a un tiempo, complicada y sencilla. Era y ES un SER humano muy especial y le doy las gracias porque me permitía SER y no emitía juicios - ni siquiera mentales - que fueran negativos sobre mi persona.
Te doy las gracias Joyce porque siempre sentí que me enriquecías con tu presencia y porque me hacías reír mucho.
! Un beso Joyce !.

 

VOLVER A SERENDIPITY

setstats 1