Estimado amig@,

Uno de los proyectos que tenemos en la web es crear un apartado de retratos junto con las fotografías de los familiares que han sido reconocidos y si sus mensajes les han servido de algo, para que la gente pueda comprender de una manera más real el trabajo que llevamos a cabo. Al final de esta página podrás leer mensajes enviados por gente que ha recibido retratos.

Para ello estamos intentando recopilar copias de retratos que hayan sido reconocidos, en el caso de familiares y en el caso de guías que no se pueden reconocer, o que es más difícil su localización, ver si la persona se siente identificada con su guía y de que manera siente que le ha ayudado.

Esto es libre y lógicamente sería anónimo. Quiero decir que entendemos que haya gente que no quiera que sus retratos o fotografías de sus familiares se expongan públicamente, por lo que se lo pedimos a gente que no le importe que publiquemos en la web esta información.

Agradeceremos si puedes pasar esta información a gente que conozcas que haya recibido un retrato, hechos por Joyce o más tarde por mí.

Quiero indicar que algunos de los retratos que aquí aparecen los hice al poco de recibir el mensaje de Joyce de continuar con su labor, por lo que la calidad de los mismos no es igual a la actual. Los retratos han ido mejorando de forma espontánea, puesto que todavía no he dado una sola clase de dibujo, dejando sin más que vayan fluyendo según vienen.

Muchas gracias por todo,

Un gran abrazo,

Sergio.

RETRATOS O MENSAJES RECIBIDOS

Querido Sergio,

                     Gracias por tu email. Cuando abrí el archivo adjunto que me enviaste, me saltaron las lágrimas. No sabes nada absolutamente de mí, pero ha sido totalmente correcto.. El retrato que has hecho es de mi madre, quien falleció hace cuarenta y dos años, qué maravilloso tenerla como mi guía. En el archivo adjunto de word que me escribiste, el mensaje era tan correcto. Perdí el contacto con mi familia hace unos veinte años, cuando dejé mi casa y me fui a unas 200 millas. He tenido el sentimiento muy fuerte de intentar ponerme en contacto con ellos. Todo lo que dices ha sido tan verdadero y ha significado mucho para mí. No me importa si quieres usar este email en tu web.

Un gran abrazo,
David Kingston - Editor de la web University of Live (inglés)

 

A veces sucede lo que solemos llamar el efecto espejo. El retrato original(foto de la derecha) mira hacia la izquierda. Si le damos la vuelta (foto de la izquierda) vemos que coincide con la foto de la persona.

Aquí vemos un ejemplo donde el ser retratado aparece en una edad intermedia a las fotos aparecidas.

Esta carta nos acaba de llegar desde Madrid. Nos la envía Blanca. La escribimos integra tal y como la hemos recibido pues su testimonio nos parece importante.

Una cosa, Blanca, no es a mí a quien debes agradecer el mensaje sino a esta gran mujer que fue tu abuela, quien te guía y da su amor en estos delicados momentos por los que estás atravesando.

Estimado Sergio,

Nos conocimos el pasado mes de Marzo, pues soy una de las personas a quienes atendiste en “El Velo de Isis”.

Cuando acudí a las Rozas, lo hice con ciertas reservas, ya que yo tenía referencias muy claras de Joyce Morgan, pero no de ti.

Nunca me alegraré lo suficiente de haberlo hecho, por todo lo positivo y maravilloso que ha supuesto para mí esa consulta.

Me dibujaste a la mujer que te adjunto y me dijiste que era mi abuela materna, a lo cual inmediatamente yo respondí que no.

Pues bien, tenías razón, no deja de sorprenderme que me hablases de cosas muy concretas acerca de alguien que falleció cuando yo era muy niña y de quien apenas tengo vagos recuerdos. Lo único que conservo de mi abuela son unas cuantas fotografías tomadas en su vejez, por lo que no pude reconocerla en tu dibujo.

Me contaste que fue una mujer inteligente y muy culta para su época, de carácter muy fuerte, que sacó adelante a su familia siendo ella el pilar principal de la misma. Me dijiste también que durante la guerra civil española estuve ejerciendo como enfermera, asistiendo a los heridos.

Especialmente este último dato tan concreto, me incitó a viajar al pueblo donde mi abuela vivió gran parte de su vida y hasta el final de la misma, y donde aún hoy vive una de sus hijas con sus familiares, además de viejos conocidos de mi abuela.

Todo el mundo confirmó el fuerte carácter y la inteligencia de mi abuela y que fue el pilar de su familia era obvio, pues en aquella época tuvo una hija, (mi madre) siendo soltera, con lo que eso implicaba.

Lo que más me sorprendió es que todos conociesen el hecho de que efectivamente había estado en varios frentes durante la guerra asistiendo como enfermera a los heridos, incluso me proporcionaron una fotografía de la cual te envío una copia, en la que puedes verla vestida “de enfermera” y fechada en plena guerra civil.

Al conseguir varias fotografías de mi abuela en su juventud, si he podido identificarla con tu dibujo, especialmente su gesto y algunos rasgos característicos.

Quiero que sepas lo especialmente feliz que me hace el saber que mi abuela está a mi lado, acompañándome y apoyándome, sobretodo porque he vivido sin mi madre desde niña y desde hace años no tengo más familia que mi marido y mijo, por lo que en ocasiones he sentido la soledad que provocan esas ausencias.

Hoy gracias a ti, sé que no camino sola, que amor de un ser querido  esta rozando mi alma y eso me hace inmensamente feliz.

Otra de las cuestiones más sorprendentes de nuestra entrevista fue que me dijeses que nacería un nuevo niño en la familia, si no de mí, si de alguien muy cercano (como hermanos) un niño “esperado con mucha ilusión”. Pues bien, aquí sí que dudé, pues mis hermanos no están vivos y el único hermano de mi marido y su mujer, hace tiempo tomaron la decisión de no tener más hijos, por lo que ella se practicó una ligadura de trompas hace aproximadamente catorce años.

Pues bien, a finales del mes de Marzo nos dejaron boquiabiertos con la noticia de un embarazo, pues han llevado a cabo un tratamiento de fecundación “in vitro” ¡imagínate nuestra sorpresa! ¡Nunca hubiéramos imaginado que a estas alturas tomarían una decisión así! De momento ese embarazo no ha progresado, pero ellos tienen muy claro que van a seguir con el proceso hasta que su nuevo niño sea una realidad.

En fin, Sergio, supongo que recibirás incontables cartas confirmado la veracidad de tu testimonio, pero para mí, la experiencia de conocerte y comprobar lo que te he explicado ha sido fundamental y me ha llenado de esperanza.

Como último dato, te pregunté acerca de un carcinoma de vejiga que acababan de diagnosticarme y que fue la principal causa que me aniñó a ir a verte. Yo estaba realmente angustiada con ese tema y tú me tranquilizaste diciéndome que no iba a ocurrir nada más allá de la operación que tenía prevista, que todo quedaría ahí, sin más gravedad.

Siempre te estaré agradecida, pues me operaron el pasado día 4 de Abril y para entonces yo ya había comprobado la veracidad del resto de tu mensaje, eso me ayudó a enfrentarme a esa operación más serena y relajada, y a vivir con mucha esperanza la situación.

Después de la operación me han confirmado que todo ha ido de maravilla, que ni siquiera necesitaré quimioterapia y que tal y como tú me anticipaste, al margen de unas revisiones normales, la pesadilla ha terminado.

Ni que decir tiene que por supuesto no me importe que incluyas mi testimonio donde consideres oportuno, ya que me parece estupendo que otros sepan que tienen la oportunidad de conocer, a través tuyo, circunstancias que como a mí les llenen de gozo.

Espero que volvamos a encontrarnos en Las Rozas y así agradecerte personalmente lo que tu mensaje me ha aportado, ese rayo de luz que ha bañado mi corazón al hacerme ver que esos seres queridos a los que he ido perdiendo, no están lejos de mí, que pueden estar rondando mi vida para enseñarme y orientarme.

Te contaré si el resto del mensaje (relativo a un futuro cercano) se produce con tanta exactitud como el resto.

Recibe un cálido abrazo y todo mi cariño y gratitud,

  Blanca

 

ABUELA DE BLANCA

Nuestros familiares no son los únicos guías que tenemos. Maestros, gente con quien hemos compartido otras vidas, o seres que por algún motivo se convierten en nuestros guías para ayudarnos en alguna faceta de nuestra vida.

Esta carta nos la ha enviado Josu, como ejemplo de como siente él que sus guías le están ayudando.

Bueno, respecto a los retratos de los guías, yo tengo dos, uno dibujado por Joyce y otro por ti. En los dos hay un mensaje claro que es el de que escriba. La verdad es que ninguno de los dos son familiares reconocidos ni nada parecido, uno de ellos es un monje amigo y maestro de otra vida. Si que me siento totalmente representado con sus mensajes.

Lo más curioso es que Fray Bartolome me dice que viví los horrores de las trincheras de la primera guerra mundial, pues verás, a mi siempre me han "gustado" y me han absorbido los documentales de la primera guerra mundial, hasta el punto de sentir mucha pena y compasión, y no así los documentales del Vietnam o de otras
guerras, que también fueron muy crueles pero no se porque razón no me hacen sentir lo mismo.

Otra anécdota es que desde niño he tenido un abrecartas en forma de daga fabricada a partir de una bala creo que hecha por algún soldado, con la inscripción de Verdun 1917. Según mi padre, esta daga la encontró algún tío suyo a un soldado francés muerto en la guerra civil española, aunque esto último no te lo puedo asegurar. Bueno, son cosas que no demuestran ni aseguran nada pero a mí me han hecho pensar.

Esta carta nos la ha enviado Yolanda:

CUENTOS DE AMOR CON UN RETRATO

Conocí a Sergio el siete de Agosto de dos mil uno. Había oído hablar del trabajo de Joyce Morgan y unas amigas me animaron a que me hiciera el retrato de mi Guía. Tenía muchas dudas y compré el libro El Milagro de los Rostros. Me gustó mucho la forma de escribir de Sergio, su cariño por el trabajo de Joyce, la ternura de sus líneas me animaron a escucharle en la conferencia que dio para rendir homenaje a Joyce y para hablar de los espíritus-guías. Sus palabras fueron más allá y también nos mostró que la vida sigue después de la muerte, nos llenó de esperanza, de amor. Decidí que me hiciera el retrato. Estaba muy nerviosa. Siempre he pensado que mi abuelo me había acompañado desde aquel día que jugando con él con dos años, se cayó al suelo y no se despertó. He recordado a mi abuelito con enorme ternura y cariño toda la vida y por ello, esperaba inquieta su retrato. Sergio empezó a dibujar unos ojos, una boca, a la vez que me hacia afirmaciones y preguntas relacionadas con mi vida que sólo yo conocía. Llevaba una temporada muy sensible y me había dado por escribir, si bien es cierto, siempre me ha gustado la lectura y la escritura, pero Sergio me hablaba de otras cosas: Me decía que mi Guía me acompañaba para ayudarme a dar mensajes a las personas, que debía escribir cuentos, que había venido para escribir a los niños. El retrato iba configurándose y de repente le dibujó un velo. ¡No era mi abuelo! Yo conocía a muchas monjas, pero no recordaba que ninguna hubiera muerto, así que le pregunté si al menos me podía dar su nombre y que fuera "menos anónima". Después fue como si se detuviera el tiempo. El nobmre que me dio era el de una persona muy querida por mí y que había fallecido hacía unos meses. Era un nombre compuesto que sólo unos pocos conocíamos porque su nombre de pila era otro. Ella me enviaba a su hermana para ayudarme en la tarea de escribir. Yo no conocía a esta monja, pero recordé que, efectivamente, tenía una hermana monja que había fallecido hacía ya unos años.

Desde entonces muy pocas veces me he sentido sola. He escrito una docena de cuentos que siempre tienen un destinatario. En ocasiones, sé de antemano a quien están dirigidos, otras pasa un tiempo hasta que aparece "su dueño". Son cuentos con un mensaje. No los puedo escribir cuando quiero, sino cuando debe ser.

Ha pasado un año y voy posando todas aquellas emociones, todas las palabras de Sergio y su ternura a la hora de transmitir el mensaje. Y cuando miro el retrato vuelvo a recordar aquel siete de Agosto en que descubrí una parte muy especial de mi vida.

Gracias Sergio,

Para ti y nuestros Guías.

Muchas gracias a ti Yolanda, por tu hermosa carta y por los preciosos cuentos que nos has enviado.

Mari Lo nos envía la fotografía del retrato que llegó para ella. En esta ocasión no se trata de ningún familiar, sino de un maestro de su infancia.

 

RETRATOS REALIZADOS POR JOYCE

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